Resumen: la tarifa fija da un precio estable a cambio de una prima; la indexada sigue el precio del mercado diario más un margen; el PVPC es la tarifa regulada para potencias de hasta 10 kW. Para una empresa con mucho consumo, la decisión no es binaria: depende de cuánto riesgo de precio puede asumir y de si sabe anticipar su consumo.
Si estás valorando cambiar de tarifa eléctrica, seguramente ya te has topado con términos como PVPC, precio indexado o tarifa fija, y te has preguntado qué tarifa de luz te conviene realmente. La respuesta depende de tu perfil de consumo, tu tolerancia al riesgo y tu capacidad para adaptarte a los precios del mercado. En este artículo te explicamos cada modalidad sin tecnicismos para que puedas tomar una decisión informada.

Las tres grandes opciones del mercado eléctrico
1. PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor)
El PVPC es la tarifa regulada del Estado, disponible para consumidores domésticos y pequeñas empresas con una potencia contratada de hasta 10 kW. Su precio varía cada hora según los resultados del mercado mayorista gestionado por OMIE, y la factura mensual refleja el coste real de la energía en cada tramo horario.
Desde 2024, el precio del PVPC ya no depende solo del mercado diario: incorpora una parte calculada con precios de futuros, que ha ido creciendo cada año. En 2026 ese peso es del 55 % (era el 25 % en 2024 y el 40 % en 2025); dentro de esa parte, el 10 % corresponde a productos mensuales, el 36 % a trimestrales y el 54 % al producto anual, y el 45 % restante sigue al mercado diario e intradiario.
Ventajas:
- Acceso al precio real del mercado sin margen comercial añadido.
- Puede ser muy competitivo en épocas de precios bajos.
- Compatible con la discriminación horaria: si consumes mayoritariamente en horas valle, el efecto en el coste es considerable.
Inconvenientes:
- Precio impredecible: puede dispararse en invierno o en períodos de alta demanda.
- Requiere cierto seguimiento para optimizar el consumo por franjas.
- No disponible para empresas con potencias superiores a 10 kW.
2. Tarifa indexada (mercado libre con precio variable)
Las tarifas indexadas del mercado libre funcionan de forma similar al PVPC: el precio de la energía se actualiza periódicamente (hora a hora o cada mes) vinculado a un índice de referencia, generalmente el precio del pool eléctrico. La diferencia es que aquí interviene una comercializadora libre, que añade un margen fijo sobre ese índice.
Dentro de esta categoría entra también la posibilidad de contratar una tarifa de luz con discriminación horaria en mercado libre, que divide el día en períodos P1 (punta), P2 (llano) y P3 (valle) con precios diferentes.
Ventajas:
- Más opciones de personalización que el PVPC.
- Puede ofrecer condiciones más ventajosas para grandes consumidores.
- Permite aprovechar las horas más baratas del día si el perfil de consumo es flexible.
Inconvenientes:
- Sigue expuesta a la volatilidad del mercado mayorista.
- El margen comercial varía según la comercializadora: conviene comparar.
3. Tarifa fija
En una tarifa fija, el precio de la energía queda pactado contractualmente durante un período determinado, independientemente de lo que ocurra en el mercado. Es la opción más predecible.
La diferencia entre tarifa fija vs indexada es precisamente esa: con la fija sabes exactamente lo que pagarás cada mes; con la indexada te beneficias si los precios caen, pero asumes el riesgo de que suban.
Ventajas:
- Estabilidad presupuestaria total: sin sorpresas en la factura.
- Ideal para empresas que necesitan planificar costes energéticos a largo plazo.
- Protección ante picos de precios en invierno o períodos de alta demanda.
Inconvenientes:
- Suele incluir una prima de seguridad: pagarás algo más que el precio de mercado en momentos de calma.
- Si los precios bajan significativamente, no te beneficias de esa bajada.
Mercado regulado vs. mercado libre: ¿cuál elegir?
La distinción entre electricidad en mercado regulado vs libre es fundamental. El PVPC pertenece al mercado regulado y está supervisado por el Gobierno. Las tarifas fijas e indexadas forman parte del mercado libre, donde las comercializadoras compiten entre sí.
No hay una opción universalmente mejor: depende del volumen de consumo, los horarios de actividad y la capacidad de asumir variabilidad en el precio.
| PVPC | Indexada | Fija | |
|---|---|---|---|
| Precio | Variable (horario) | Variable (pool) | Fijo (contractual) |
| Volatilidad | Alta | Alta | Nula |
| Disponibilidad | Hasta 10 kW | Mercado libre | Mercado libre |
| Optimizable por horario | Sí | Sí | No |
| Previsibilidad | Baja | Media | Alta |
¿Qué tarifa te conviene según tu perfil?
Si eres un consumidor doméstico con horario flexible, el PVPC con discriminación horaria puede ser tu mejor aliado: puedes concentrar lavadoras, lavavajillas y cargas de vehículo eléctrico en horas valle (normalmente de madrugada y fines de semana) y reducir de forma notable el coste.
Si eres una empresa con consumo elevado y predecible, una tarifa fija te da la estabilidad que necesitas para cerrar presupuestos sin sustos. La prima que pagas por esa certidumbre suele compensar cuando los precios del pool se disparan.
Si tienes margen para adaptarte al mercado, una tarifa indexada bien negociada con un margen comercial bajo puede ser la opción intermedia: aprovechas las bajadas de precio sin renunciar a la flexibilidad de un contrato en mercado libre.
Fija o indexada en una empresa con mucho consumo
Para una industria, la tarifa no es solo un precio por kWh: es una decisión sobre cuánto riesgo de mercado quiere asumir.
Con una tarifa fija, la comercializadora asume ese riesgo y lo cobra en forma de prima. Es útil cuando el presupuesto tiene que cerrarse con exactitud, pero se pierde cualquier bajada del mercado.
Con una tarifa indexada, la empresa paga el precio del mercado diario (OMIE) más un margen. Es más barata de media cuando el mercado baja, pero expone la cuenta de resultados a los picos.
Entre ambas hay opciones intermedias: fijar el precio de una parte del consumo y dejar el resto indexado, o comprar por tramos en distintos momentos usando el mercado de futuros (OMIP). Esas estrategias solo funcionan si la empresa sabe con antelación cuánto va a consumir y en qué horas: sin una previsión fiable del consumo, cualquier cobertura es a ciegas.
El papel de la discriminación horaria
Si optas por una tarifa PVPC o por una tarifa indexada con discriminación horaria, los períodos horarios son clave:
- Punta (P1): de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00, de lunes a viernes. Precio más alto.
- Llano (P2): de 08:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 00:00, de lunes a viernes. Precio intermedio.
- Valle (P3): de 00:00 a 08:00 de lunes a viernes, y todo el día los sábados, domingos y festivos nacionales. Precio más bajo.
Esto aplica a la tarifa 2.0TD (hasta 15 kW). Las empresas con más potencia tienen seis periodos (3.0TD y 6.1TD): lo explicamos en nuestra guía de discriminación horaria.
La estrategia es sencilla: cuanto más consumo desplaces fuera del período P1, menor será el coste medio de cada kWh. Empresas con procesos industriales, hostelería con cocinas activas en horario off-peak o instalaciones con carga de flota eléctrica pueden encontrar aquí una diferencia relevante en el coste.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, tarifa fija o indexada?
Depende de cuánto riesgo de precio puedas asumir. La fija da estabilidad con prima; la indexada es más barata de media, pero varía con el mercado.
¿Qué es el precio indexado de la luz?
Es una tarifa que sigue el precio del mercado diario de OMIE más un margen fijo de la comercializadora.
¿Puede una empresa contratar el PVPC?
Solo si su potencia contratada es de 10 kW o menos.
¿Una industria puede combinar fijo e indexado?
Sí: puede fijar el precio de una parte del consumo y dejar el resto indexado, o cerrar precio por tramos con futuros.
¿Qué tiene que ver el mercado de futuros con la tarifa fija?
Las comercializadoras usan los futuros (OMIP) para calcular el precio fijo que ofrecen.
Conclusión
Elegir la tarifa eléctrica adecuada no es una decisión que deba tomarse solo comparando el precio del kWh. Hay que analizar el perfil horario de consumo, la potencia contratada, la exposición al riesgo de precio y los objetivos de previsibilidad de costes.
En Voltis Energía analizamos la facturación real de cada cliente para determinar qué modalidad se adapta mejor a su situación. Cuéntanos cómo consume tu empresa y te enseñamos cómo anticipar su coste.